Bajitos, escuálidos, rarísimos. No hay por donde agarrarlos. No hay quien se salve. Tan delgadas que usan todos la talla S de Bershka.
Se vé (y yo lo sufrí) que los paladares nipones no gustan del dulce, por lo que simplemente no hay cosas dulces (y claro, las cerdas, no engordan)
El chocolate allí sencillamente NO EXISTE. Ni batidos de chocolate ni bebidas chocolateadas. NADA. Hay bollería, sí, y con aspecto estupendo. Tartitas, muffins, de todo. Pero cuando te lo metes en la boca te das cuenta que no le han echado azucar y es como si comieras a palo seco una barra de pan de a cuarto. Ni qué decir tiene que servidora, adicta al Nesquik ha pasado con "mono" los peores 10 días de su vida.
Vamos por partes: (aunque ya te digo que es facilísimo ser casta y célibe en Tokio.....)
El chocolate allí sencillamente NO EXISTE. Ni batidos de chocolate ni bebidas chocolateadas. NADA. Hay bollería, sí, y con aspecto estupendo. Tartitas, muffins, de todo. Pero cuando te lo metes en la boca te das cuenta que no le han echado azucar y es como si comieras a palo seco una barra de pan de a cuarto. Ni qué decir tiene que servidora, adicta al Nesquik ha pasado con "mono" los peores 10 días de su vida.
Vamos por partes: (aunque ya te digo que es facilísimo ser casta y célibe en Tokio.....)
1.- Los heteros. Su aspecto, en un aterrador 80% de la gente joven, es de la típica mamarracha de Chueca- sí, hablo de los heteros.
Y es que los japoneses parece quue no tienen demasida personalidad, y aunque para ellos los occidentales somos trogloditas de otro planeta, lo cierto es que parece que intentan parecerse a nosotros.
Como decía hace 2 post, parece que se ha puesto de moda (des)teñir sus brillantes cabellos negro azabache con una especie de agua oxigenada de marca "Cielo" - literalmente. Manda cojones.
Pero no contentos con ello, dan un paso más... se cardan el pelo, y acaban asemejándose a Maria Teresa Campos, pero en unos imposibles tonos naranja oscuro o marrón. (el "cielo" destiñe, pero no hace maravillas) Es decir, que vas viendo gatos marrones muertos en las cabezas de los japoneses. Y van tan tranquilos. Sin complejos. Con el calor que debe dar eso a 40ºC y con un 100% de humedad. Y éstos que os pongo son los "modelos" de revista. Imginad los de barrio que van de modernas y se lo hacen en casa con el tinte y con el pelo tupido de El Puma en los 80's...



2.- Los gays.
Hablo de los 30 o 40 gays que hay, porque en Tokio, urbe con mas de 10 millones de habitantes, no hay más de 3 calles en la zona gay (Shinjuku san Chome) y en los perfiles (Gaydar, gayromeo, Recon...) no hay mas de 6 conectados a la vez... Ejem.. lo sé porque lo he investigado a fondo, creedme.
Bueno, si los heteros aparentan mamarrachas de chueca, los gays ya ni te cuento. Son gay-shas en todo su explendor. Mujeres del todo. Hasta el punto que es muy difícil de distinguir si es una mujer o una gay-sha. Al oír hablar a más de una a su lado, Boris Izaguirre es Arnold Swarzenegger. Lamentable. Desesperante.

Ay queridas, entre la ausencia de chocolate y la ausencia de vida sexual, una promete - en plan Escarlata O'hara, jamás volver a pasar hambre, o lo que es lo mismo, jamás volver a Tokyo sin la maleta llena de chocolate y muchos videos porno.