23/5/10

¿Porqué mis patitos de goma NUNCA flotan?


Es cosa de mala suerte o ... ¿Acaso flota alguno de los estereotipados, típicos patitos de goma instalados divinamente en el imaginario colectivo?
¿Asistimos al cruel descubrimiento de que otra vez más nos han engañado en algo tan elemental como que un patito de goma debe flotar y acompañarnos en nuestros relajantes baños flotando entre espuma y los islotes de nuestras extremidades?

Yo, no será por patitos de goma, de los cuales tengo ya una coleccion considerable: De colores del CASA; glamurosos de "La Loja do gato prieto" (incluso algunos recogidos junto a un container en Bravo Murillo) Pero todos tienen algo en común: aunque están supuestamente hechos para ello, ninguno flota: todos acaban de lado, boca a bajo, o lo que es peor, hundidos.

Y digo yo: ¿Tan dificil es crear un puto patito de goma que se tenga en su sitio como Epi y Blas nos enseñaron que debía ser? ¿porqué todos vienen con agujerito en la base para que entre el agua y tarde o temprano zozobre? ¿Y si los hicieran sin él?

¿Porqué la sociedad nos enseña la felicidad de las cosas más elementales y luego nos impide alcanzarla, aún pareciendo imposible fallar en el intento?

¿Porqué este post se asemeja a cualquier texto de Carrie Bradshaw y además hablando de lo mismo? - Pero sin abusar cansinamente cada capítulo del comienzo: " En Nueva York, las mujeres....."

Mi último patito de goma más perfecto no podía ser. Dorado, purpurina y boa de plumas negras. Éste - creia yo - imposible que se hunda.
Y se hunde. Y la boa destiñe. Y la purpurina deja de brillar.
Qué Drama.

19/5/10

Funcionarios públicos y sueldos congelados

De uno de esos emails que no hacemos caso, pero la Marquesa no habría podido describirlo mejor. Corto y copio:

En 1956, Dolores Medio escribió “Funcionario público”, novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.
Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido. Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.
Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.
Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?... “España va bien”.
Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.
Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis. Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios.
Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico.
Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos “privilegiados”!
Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor

6/5/10

Pudding de la Marquesa (10)

Uy pero qué número tan redondo y esperado para el pudding de vuestra humilde servidora. (no te lo crees ni tú). Vale, que a estas alturas escriba un pudding (postre hecho con pequeñas sobras de aquí y allá unidas de cualquier manera) significa que estoy o muy liada, o con la cabeza en pleno viaje astral.

Yo creo que un poco de las dos cosas... jeje.

Os cuento. Para empezar, y ante la desaparición de mi idolatrado chef, he decidido que ya va siendo hora de hacerme mis propias tartas de chocolate. No será la mejor tarta del mundo como venía siendo, pero os juro por el collar de perlas de Kim que ha salido exquisita. Aquí la podéis ver. Jugosa por dentro, pero la cobertura necesita más chocolate amargo.

Más cosas. Desde hace un rato tengo mis dos entradas para ir a ver Lady GaGa en BCN el puente de diciembre. En servicaixa ya no quedan pero en TickTack aún tenéis de pista a un módico precio de 73,50 €.

Y es que no paro, la Marquesa ha aceptado, tras meses de insistencia, la invitación de su gran amiga Robo Boite (que viene siendo la Roberta de Talavera de toda la vida...) y llenará de glamour la fiesta de Eurovisión del próximo 29 de mayo, en London. ¿dónde mejor para celebrar una eurofiesta que en UK? Cerdas: moríos de envídia, lentamente (y escuchando al Fary). Porque yo estoy HARTA de ir detrás de vosotras suplicando asistencia a mis marquesiles fiestas. Que os den...... en fin, éso que tanto os gusta. (recordad, la botella con la apertura hacia abajo, que si no hace vacío y pasa lo que pasa)

Seguimos con el pudding: Ikea mediante, el Marquesado está que lo tira (literalmente) si a alguien le interesan estanterias, bancos de TV,columnas y demás de la serie "Magiker" que lo diga. Que yo me he pasado a Besta, mucho más aporpiada para mi pequeñin de 47".

Por cierto, el centro comercial "Arena" de Barona Orriols-Benimaclet es una monada. Tiene de todo y la mitad de las tiendas aún estan sin abrir!! Oaghj! queiro una tienda Fred Perry ya!

Y...sí, queridas. Los rumores son ciertos. No se habla de otra cosa en las peluquerias de la provincia. En el mercado central no hay otro tema de conversación: La Marquesa ha encontrado Marqués (de Requena). (casi parece que me he liado con una bodega de vinos!!).

Estoy feliz y contenta y ya iba siendo hora.