3/4/11

To Puke, Throw out or Vomit (Potar)

Si, queridas, ésta es una english class: yo me encargo de la parte teórica, ...porque de la parte práctica se encargó la cerda que tuve a mi lado durante toooodo el vuelo a Londres este viernes pasado; no había visto semejante ansia vomitiva desde esta escena de Family Guy; qué esfuerzo, qué empuje, qué de lágrimas y qué de bolsas llenó de potada la muy puerca!


Y es que el jueves night me dió un bajón terrible (como cuando Bananarama se volvieron a quedar en dúo) y me metí en RyanAir.com y acabé comprando un billete a London para el día siguiente. Y eso que ya tenía otro para el siguiente jueves día 7. Si además incluimos que lunes y martes pillo AVE a Madrid, me convierte en una loca histérica capaz de hacer VLC-LDN-VLC -MAD-VLC-LDN en una sola semana. Ésa soy yo!! Británica dos veces por semana! Zorra, digo gata una vez por semana y fallera en todo momento. Clar que sí.

Y no me arrepiento en absoluto de mi escapada a London, no sólo porque he hecho la cerda con mi marido todo lo que he querido, - que vengo sequita - sino porque además he podido desayunar junto a Marc Almond (acordándome muchísimo de Miquel la Panocha, cuyo recuerdo jamás me abandonará y sé que le habría encantado conocerle). Mis primeros Eggs Benedic no estuvieron nada mal.

Por otro lado pude partirme el culo cuando en una serie de la TV británica llamada "Benidorm" , ambientada y filmada en nuestro querida Republica Bananera de Valencia, aparecen como artístas invitadas... guess who.... si os digo que todavía estoy chillando desde antes de anoche... y que me he pasado el vuelo de vuelta chillando... sí. Efectivamente, las mismísimas Bananarama, en cuerpo y momia.
El Photoshop no pudo obrar el milagro de los ultimos videoclips, y se impuso la verdad verdadera: son dos viejas decrépitas, muy a mi pesar.
Al menos se lo tomaron con humor ya que en el episodio eran contratadas en un hotel para guiris británicos con motivo de la fiesta 80's. Nadie las reconocía, las daban por imitadoras, sobre todo cuando las habían contratado sólo por 400 euros, a lo que ellas respondieron que "últimamente tenían poca faena" y hasta les amenazaron con que o eran 3 en el escenario o no veían ni un duro. Un cameo con sentido del humor, que siempre está bien. Os dejo que necesito deshacer la maleta con los crumpets para hacer la de las porras.


30/3/11

Se tiene más peligro por canosa que por viejuna

No se puede ser viejuna: porque existe serio riesgo de combinar las canas y la demencia.
Y es que servidora detesta las canas, y ha decidido declararles la guerra.
Por eso me hice con un arsenal de Marquesa Grecian 2000, y Just for Marquesas sólo para descubrir que no funcionan super-para-nada.
Así que he tenido que recurrir a otros productos Hacendados CON amoniaco, nena (take no prissoners). Y como una es solvente, pero also tacaña y devota de la virgen del puño cerrado, el otro día cogí un vasito de plástico - de esos que robo packs de 100 de la fuente de agua del trabajo - y me hice mi mezclita con poquita cantidad producto: (Así la caja de tinte me dura siglos) Quiero teñir unas pocas canas, no quiero que mi pelo parezca una peluca de Katy Perry!!! Viva el ahorro, claro que sí, nena. ( y cana que te quito!) - por dios, qué bajo has caído, Loles.

No hace falta conocerme mucho para saber que en plan marujona con las sienes embadurnadas de tinte, acabaría sooner or later sentada en mi despacho frente al messnger, aburrida mientras el potingue hace su rejuvenecedor efecto. Y el aburrimiento lleva a la modorra. Y la modorra... al desastre.

INCISO: Yo no puedo remediar dejar subir a Oskar a la cama de vez en cuando cuando me siento sola in the middle of the night. Además el cabronazo ha aprendido a hacer los ojitos del gato de Shrek pero en versión perro. Así que me lo llena de pelos y me toca cambiar las fundas del edredón nordico muy often, y muchas veces lo tengo sin funda. Creo que no hay cosa en el mundo que me dé mas asco, tirria y pánico que meter el edredon en una funda nórdica. ¿qué carrera hay que estudiar para eso?

Me estaba durmiendo toa... Sonó el telephone que yo tengo en mi mesita de noche y me apresuré a mi marquesil dormitorio, me desplomé en la cama en plan Beyoncée, donde a mi me gusta platicar y descolgué: Era un pesado de una encuesta al que le dije directamente que estaba haciendo la siesta, y le colgué. (divina) Y empecé con la siesta. Sí! qué agustito en mi almohada, bajo mi desnudo edredon mmmm. Tapadita, de lado.. que suavito todo...
(...)
Y caí en la cuenta... yo estaba enbadurnada de algo parecido a betún. Y ese betún ahora estaba...

¿Alguien sabe cómo lavar almoahadas y edredones King size?? Están manchados de tal manera que parece que un mecánico ha usado mi ropa de cama para limpiar el motor de un coche o las llantas de las ruedas. Vamos que antes eran blancas y ahora parece un edredon estampado de vaca lechera. Si mi marido y yo ya parecemos Cow & Chicken, como para ponerle más cachondeo al asunto...

¿véis como no se puede ser canosa y demente? ¿ cómo lo hará Sara Montiel ?

21/3/11

Ciudadana Muriel

Si no sabes quién es Muriel, pincha aquí... , mamarracha, ignoranta, pueblerina, poligonera, Lore y Macu todo junto.
Para las que seguís aquí (el link anterior era un patadón con tacón del 18 a la web de Disney), deciros que sí, claro que soy mala como Muriel, pero que el artículo no trata sobre eso. (cerdas, cabronas, que me encantáis todas, oaghjjj!)

Y es que recuerdo perfectamente cómo me sentí el día en que en España se aprobaba el matrimonio entre personas del mismo sexo: Ya no era una ciudadana de segunda, si no una "ciudadana Muriel". Fue una sensación nueva y extraña, incluso hasta inesperada:
Me sentí por fin en las mismas condiciones que los demás. Tan lejos de la felicidad como los demás, pero no más que ellos. En la misma raya, tras la misma línea de salida (qué mono farlopero me está entrando de escribir esto por dios).

Ya soy Muriel, una histérica obsesionada con casarse. Ya ninguna ley lo impide salvo la ley de la vida misma. Sentir que ya podía participar en el juego como los demás, sin ser discriminada al banquillo sólo por ser diferente. Ya estaba dentro, en la casilla de salida, como todos.

Pero toda borrachera tiene su resaca, y es facil darse cuenta de que se nos estaba permitiendo participar en la misma dinámica tantas veces cuestionada desde dentro, que para alguien la que hasta hace poco no estaba permitido ni soñar, emerge de repente de la nada. (en plan el Holandés errante).

Con mucho retraso, degustamos ahora- cuando no vomitamos - novedades gastronómicas como el divorcio, los abogados, los papeleos, las separaciones, la repartición de bienes, etc. Situaciones que hasta ahora sólo podíamos vivir en la tele y en tercera persona - con la misma lejanía con la que veíamos Dinastía, Falcon Crest o el Diario de Patricia.
Que hayamos conseguido el derecho de jugar al mismo juego y sigamos luchando para mantener nuestros derecho no nos libra de ellas. (seremos gays, lesbianas, bixexuales, transx, pero seguimos siendo tontas del coño, como las demás)No es que yo sea una mamaracha bipolar desquiciada que pasa de ser Muriel a ser escéptica del matrimonio -yo soy la primera que tiene planeado hasta el último detalle de mi boda, Oaghjj- Lo que pasa es que a veces, la dinánica del matrimonio es símplemente una ilusión óptica. A menudo tan sencilla como un contrato, un paripé en muchos casos anacrónico cuyo efecto secundario es una inesperada ducha de agua fría.
Vivimos un aluvión (lo de tsunami es políticamente incorrecto nowadays) de divorcios entre personas del mismo sexo que se casaron con la misma ansia que yo devoro un Nesquik con porras despues de una larga noche en vela (y creedme que éso es ansia y lo demás son tonterías).

Hemos tardado en tener el derecho a decidir y a equivocarnos. (Y lucharemos por mantenerlo votando contra el partido político que quiera despojarnos de él.) Ahora que todo planeta tiene matrimonio gay ó civil partnership (UK lo llama así, ellas que son fucking retorcidas: si eres hetero no puedes tener una de éstas y si eres homo no puedes tener matrimonio) no podemos dejar que vengan los rancios de siempre a colocarnos a la altura de una república bananera... Pero eso no quiere decir que tardemos también una eternidad en aprender de la vida y nos entreguemos así como así al traje de blanco y a Abba.

P.D. Quiero el Waterloo en mi boda. Si queréis asistir, ya os lo estáis aprendiendo, coreografía incluída, cerdas!